Pensarás que después de todo lo que ha pasado pienso en ti de manera de distinta. La verdad, es que lo hago. No puedo remediarlo. Antes cuando pensaba en ti, sonreía y perdía el hilo de la conversación, recordaba una y otra vez los recuerdos que hemos compartidos y en los que me gustaría compartir. Antes, cuando pensaba en ti mis amigas se daban cuenta de que algo en mi mente cambiaba: del estrés a la absoluta tranquilidad, de la tristeza a la felicidad. Antes, cuando pensaba en ti, el tiempo se me pasaba volando, los días las horas se me hacían minutos y yo apenas notaba cómo poco a poco iba pasando el día y seguía sin poder de pensar en ti. Antes eras como una adicción.

Ahora todo eso puede que haya cambiado, para bien o para mal... pero ha cambiado. Ahora, sigo sonriendo como una tonta, perdiendo el hilo de la conversación y recordando todo lo que hemos vivido y los que me gustaría compartir. Mis amigas siguen dándose cuenta de que algo dentro de mi mente cambiaba. El tiempo carece de sentido cuando pienso en ti y sigues siendo mi adicción...Pero ahora también, cuando pienso en ti, hay algo dentro de mi que se rompe para recordarme la cruda realidad: tú eres inalcanzable.
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